Storytelling para tus clientes: Odiar los engaños, amar las historias

Majo Pasos

Por: Majo Pasos, Editora de contenidos en Hint

8 de junio de 2016

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Hace muchos años, rondaba en el centro de Mérida un hombre con una caja de maravillas. Al acercarse a ti, te lanzaba una enigmática y atractiva promesa: ¡magia, magia! y por unos cuantos pesos, podía enseñarte desde el más sencillo hasta el más extraordinario de los trucos.

Recordamos esto porque, en días pasados, en Hint tuvimos la oportunidad de tomar un taller de storytelling a cargo de Ulises Valencia como parte del diplomado de Digital Invaders Sureste (hasta aquí el comercial. Sigamos con la historia).

Durante las horas que duró la sesión, repasamos cómo las historias pueden ayudarnos a conectar de una forma mucho más profunda y duradera con nuestros posibles clientes,  y el poder de una sencilla estructura que ha estado presente a través del tiempo en nuestra cultura.

El viaje del héroe

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Érase una vez una historia que se repite y se repite con distintos nombres, acontece en distintos lugares y se cuenta a distintas personas. Esa historia habla de nosotros, se ha contado alrededor de una fogata o a través de una pantalla. Nos encanta contar historias. Desde nuestro nacimiento, estamos hechos de nuestras mitologías personales, y conocemos todo lo que nos rodea gracias a esos cuentos. Sin una historia que contar, el día sería un montón de horas que pasan una tras otra. A través de las historias, nuestros días se transforman en aventuras que al llegar a casa contaremos a quien nos espere preguntando “¿cómo te fue hoy?”

Cada año, comenzamos subiendo la cuesta de enero para terminar reunidos en una mesa navideña. En cada regalo, se cuenta una pequeña mitología: “¿te acuerdas de tu primera bicicleta?”, “¿recuerdas de esa vez que fuimos al mar?”, “¿vamos al restaurante donde cenamos juntos por primera vez?”

Una vez más, la historia se repite: un héroe es llamado a transformar su mundo. En su camino, encontrará un mentor, deberá pasar una prueba tras otra, y en algún momento, resistirá la tentación antes de salir victorioso en la batalla final. ¿A qué te suena esto? Una película de Hollywood, una temporada de beisbol, tu examen de grado en la Universidad…

El Storytelling recoge el poder de las historias y las transforma para llegar a los públicos más diversos con distintos fines. En un principio, se trata de saber comunicarnos y encontrar una estructura capaz de atraer a las personas hacia lo que queremos explicar, contar o vender. Contar historias, como dirían nuestras abuelas, “no tiene ninguna ciencia”. Es cuestión de saber escuchar antes de hablar para conocer a tu audiencia y platicar con el mismo lenguaje.

Tú no eres el héroe. Los héroes son tus clientes

Lo que pasa con una buena parte de los discursos publicitarios es que han confundido el lugar del héroe en sus anuncios. ¿Cómo, si no, se explicarían ese desfile de comerciales en los que un geniecillo sale de una botella de detergente para salvar a la desprotegida ama de casa? El problema es que, hoy en día, de tan usadas esas técnicas han dejado de ser efectivas, como si nos hubieran vacunado contra la publicidad o programado para huir de todo lo que huela a comercial (Pero, ¿de verdad es eso un problema?)

Poco a poco, hemos aprendido a evitar los trucos. O mejor aún: entendimos que contar una historia nunca fue un sinónimo de soltar un engaño. Reconocer esa diferencia es comenzar a tratar a tus clientes con respeto, y dejar de venderle tus productos como si fueran el héroe de la historia. Hacerlo es entender que tu marca nunca se trato de ti, ni de las cosas que puedes vender, sino de tus clientes y las necesidades que quieren satisfacer.

Para ser más claros: el héroe no es la bicicleta, sino el niño que, después de tardes practicando, a pesar de las caídas y raspones en la rodilla, logra aprender a manejarla. El héroe no es esa hermosa casa, sino la familia que construirá sus propias historias en cada una de las habitaciones. El héroe no es la idea brillante de ninguna startup, sino sus futuros usuarios y lo que pueden lograr con ella.

Y por supuesto: el héroe no es el publicista. El héroe nunca podrá ser el publicista

Así que comienza a tratar a tus prospectos como si estuvieran a punto de ser llamados para iniciar el viaje de sus vidas. Porque, finalmente, ese es el tipo de clientes que todos deseamos para nuestras marcas.

 

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Topics: Inbound Marketing

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